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miércoles, 10 de agosto de 2011

El rubor de la niña perdida



Privado de mi libertad estaba,
augurando proverbios añejos,
utópicamente perfectos,
blasfemando por culpa de la ilusión.
Entonces te ví a la deriva,
sonriendo la mismísima vida,
abriendo tu corazón,
más nunca dejando de lado tu armazón.
Esperanza algunos la llaman,
yo la encontré en vísperas del dolor,
ahora es el tiempo de vos...

sábado, 16 de abril de 2011

El tiempo no sangra

Despertó los sentidos cuando apoyó sus pies desnudos sobre el gélido mármol londinense, aún presa de las sábanas con aroma de mujer. La superficie de granito le cubrió la planta de los pies con precisión quirúrgica; fue la sesión de acupuntura más barata a la que había asistido y estaba demasiado dormida para quejarse. Intuyó a su agenda cargada de tareas y la idea la deprimió. "Genial -pensó en tono socarrón-, nada mejor que desayunar Valium con mi zumo de naranjas".

Entonces la rutina la persiguió: multiplicación de células malignas, invasión del tejido circundante y, claro, metástasis linfática. Sus libros de cabecera no hacían más que hablar del cáncer, una lectura provechosa, pero poco feliz. Afectada desde lo anímico y espiritual, su cuerpo no presentaba vestigios de una muerte silenciosa, más bien eludía las miradas ajenas por miedo a comprometer él órgano más vulnerable: su corazón.

Maggie era adicta a sí misma, pero más adictos eran los hombres que anhelaban su placer. "Qué tontos -sonrió ella-, van a terminar sufriendo más que yo"


by LuKeTaS!
(28/1/11)

lunes, 20 de septiembre de 2010

Xibalba


«Y Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto y el árbol de la ciencia del bien y del mal» (Génesis 2:9)








Abrió la boca tanto como sus ojos y se desplomó. El niño que era prefacio de un rito que nunca logró la consagración. Un sacrificio incruento, cordero de un rebaño manchado por el pecado de un Dios que dañó el tiempo. De pie, con las manos en jarra y gesto adusto, el hombre ordenó que carguen el cuerpo que yacía mirando el sol.

"Sólo es carne, no es amor", dijo quien era su redentor, mientras llamaba al siguiente niño para la Eucaristía del corazón.

Las manos del hombre tomaron un pocillo añejo, donde sus dedos bailaron en lo que parecía ser un ungüento, y depositaron en las fauces de quien podría ser su legado una muerte con sabor imperfecto.

"Otra semilla infértil", pensó en voz alta, al instante que ordenó limpiar la tierra virgen de otra caída sin convicción.

La ceremonia se repitió incesante. El hombre escupía palabras al oído de quien cuestionaba su propia fe y las grietas de los voluntarios se abrían con la esperanza de que su viaje no encallara. Aquello no era pan ácimo de harina de trigo, pero comulgaba algo más que una religión pagana.

Atraída por el aroma que desprendía el pocillo, sentía que mi sombra se despegaba, intentaba alcanzar ese perfume, ansiosa de conocer el nirvana. Entonces escruté los ojos del hombre y escuché por única vez su plegaria.

"Sí -contesté confiado-, creo en el amor eterno"

Entonces el hombre tomó un petalo mojado del pocillo y lo deshojó sobre mi lengua.
Y comprendí que el vino no era sangre y la carne no era de Cristo.


El amor tenía sabor afrodisíaco.


by LuKeTªS!
(20/9/2010)

jueves, 12 de agosto de 2010

Lluvia de primavera


Sonrió sin comisura, apretando los dientes, mancillando el perfil de sus huesos, recordando el dolor con risa demencial. Y me observó dormida, despertando sentimientos, esculpiendo a fuego mi instinto animal. Sus ojos no eran los mismos, pero el efecto era igual que un año atrás.

Sólo compartían su nombre, el día que supe que no me debía enamorar.

by LuKeTªS!

(Me pregunto si algún día el mundo cambiarás)

jueves, 29 de julio de 2010

Convicción y sentimiento


Belleza de dimensiones bíblicas y emociones fracturadas, la princesa verde se desvivía por un sueño adyacente a su realidad: ella sólo se quería enamorar. Su cabello seráfico desprendía la fragancia de una piel cultivada en la envidia de Afrodita y la gula de Adán, un pecado concebido en la más pura bondad.

"De qué color es el amor?", se cuestionó angustiada, floreciendo en la oscuridad. Y allí estaba él, esperando alcanzar el nirvana, idealizando la felicidad. "De qué color es el amor? -se inquirió afligido- Seguro hay alguien que sufre lo mismo en soledad"

A cada uno le pertenecía un hemisferio de este mundo, pero cada vez que lo recorrian para encontrarse elegian caminos contritos, perdidos en un laberinto de espigas que sólo rasgaba sus corazones, un espiral de dolor primaveral.

Y la princesa lloró pétalos de tristeza, deshojando a cada paso su sensibilidad.
Y él los recogió incesante, cubriendo de escamas rojas su debilidad.
Y la esperanza los unió, motivada por el menester de la necesidad.
Y ella lo tomó con la cuenca de sus manos, sonriendo de par en par.

"¿De qué color es el amor?", preguntó él fascinado.
"No lo sé, sólo lo siento", descartó emocionada.
"No, el que lo siente soy yo"

by LuKeTªS! (to Evi)

"I won't live you falling if the moment ever comes"

lunes, 5 de julio de 2010

La invisible relación del ser

"Que no lo diga no significa que no lo piense"

Las palabras de Manuel retumbaron en el pecho de Cristina. Hacían eco en lo hondo de su memoria y, lejos de perderse, le recordaban un pasado con sabor agridulce. Sus ojos ya no estaban enamorados; la observaban con tristeza, poseídos por la nostalgia, alcanzando lo que sus manos no.

Ella se encogió de hombros y movió sus labios sin decir palabra alguna.

Ya estaba todo dicho.

by LuKeTªS!

La panacea del pétalo negro


"Sólo sostén mi mano", dijo la chica de pelo oscuro.
"Sólo sostén mi mano -replicó con mirada perdida- El sostén de mi vida sos vos"

Y se aferró fuerte. Entrelazó sus dedos y abotonó su pecho. Eran libros apretados conjugando el mismo verbo en la misma oración.
Y respiró a través de él. Se alimentó con su néctar y endulzó el vacío que yacía en su corazón.
Y vivió en directo su muerte, cuando el chico que ronroneaba se fue sin decir adiós.

Y vagó perdida. Paseó por la nostalgia y la melaconlía.
Y derramó lágrimas en sueños, porque el pecho le dolía aún dormida.
Y vio desvanecerse su fantasía, oculta en la muchedumbre, alejandose sin razón.

Y creyó perdida su pasión, pero felizmente se equivocó.
La rescató de un letargo amargo y le dio forma. Trazó una línea, quizás dos.
Esbozó la figura humana. Cantó una canción.
Pisoteó sentimientos y se levantó.

Y prometió nunca mirar atrás; hasta que Luzbel la alcanzó...

"Sólo te pido tu corazón", silbó bajo su piel de serpiente
"Sólo te pido tu corazón -exigió vehemente- Ornamenta un cuerpo plagado por la desilusión"

Y la chica de pelo oscuro se lo entregó. Ni siquiera pestañeó.
Luzbel la mordió en el cuello y succionó su vida hasta embriagarse con amor.
Y encontró una piedra que latía... y equivocó su aparición.

Y se retiró engañado; en el juego mismo que él había creado.
Y ella se derrumbó desolada. Ni siquiera el ángel caído la había librado de su pesar.

El chico que era paloma arrulló indignado. Observó todo desde el cielo y petrificó su corazón.
Sus alas se hicieron brazos y al pisar tierra firme se reveló

"Sólo dame tu mano", dijo con ojos color del tiempo, encendidos bajo la puesta del sol.
"Sólo dame tu mano -ofreció con esmero- Levantarte depende de vos"
"¿Por qué ayudas a alguien como yo?", cuestionó ella desorientada.
El chico que era paloma le sonrió

"Porque algún día cambiarás el mundo, sólo que todavía no lo sabes"

(Y finalmente se elevó)

by LuKeTªS! (to Batsu)