Powered By Blogger

lunes, 20 de septiembre de 2010

Xibalba


«Y Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto y el árbol de la ciencia del bien y del mal» (Génesis 2:9)








Abrió la boca tanto como sus ojos y se desplomó. El niño que era prefacio de un rito que nunca logró la consagración. Un sacrificio incruento, cordero de un rebaño manchado por el pecado de un Dios que dañó el tiempo. De pie, con las manos en jarra y gesto adusto, el hombre ordenó que carguen el cuerpo que yacía mirando el sol.

"Sólo es carne, no es amor", dijo quien era su redentor, mientras llamaba al siguiente niño para la Eucaristía del corazón.

Las manos del hombre tomaron un pocillo añejo, donde sus dedos bailaron en lo que parecía ser un ungüento, y depositaron en las fauces de quien podría ser su legado una muerte con sabor imperfecto.

"Otra semilla infértil", pensó en voz alta, al instante que ordenó limpiar la tierra virgen de otra caída sin convicción.

La ceremonia se repitió incesante. El hombre escupía palabras al oído de quien cuestionaba su propia fe y las grietas de los voluntarios se abrían con la esperanza de que su viaje no encallara. Aquello no era pan ácimo de harina de trigo, pero comulgaba algo más que una religión pagana.

Atraída por el aroma que desprendía el pocillo, sentía que mi sombra se despegaba, intentaba alcanzar ese perfume, ansiosa de conocer el nirvana. Entonces escruté los ojos del hombre y escuché por única vez su plegaria.

"Sí -contesté confiado-, creo en el amor eterno"

Entonces el hombre tomó un petalo mojado del pocillo y lo deshojó sobre mi lengua.
Y comprendí que el vino no era sangre y la carne no era de Cristo.


El amor tenía sabor afrodisíaco.


by LuKeTªS!
(20/9/2010)

jueves, 12 de agosto de 2010

Lluvia de primavera


Sonrió sin comisura, apretando los dientes, mancillando el perfil de sus huesos, recordando el dolor con risa demencial. Y me observó dormida, despertando sentimientos, esculpiendo a fuego mi instinto animal. Sus ojos no eran los mismos, pero el efecto era igual que un año atrás.

Sólo compartían su nombre, el día que supe que no me debía enamorar.

by LuKeTªS!

(Me pregunto si algún día el mundo cambiarás)

jueves, 29 de julio de 2010

Convicción y sentimiento


Belleza de dimensiones bíblicas y emociones fracturadas, la princesa verde se desvivía por un sueño adyacente a su realidad: ella sólo se quería enamorar. Su cabello seráfico desprendía la fragancia de una piel cultivada en la envidia de Afrodita y la gula de Adán, un pecado concebido en la más pura bondad.

"De qué color es el amor?", se cuestionó angustiada, floreciendo en la oscuridad. Y allí estaba él, esperando alcanzar el nirvana, idealizando la felicidad. "De qué color es el amor? -se inquirió afligido- Seguro hay alguien que sufre lo mismo en soledad"

A cada uno le pertenecía un hemisferio de este mundo, pero cada vez que lo recorrian para encontrarse elegian caminos contritos, perdidos en un laberinto de espigas que sólo rasgaba sus corazones, un espiral de dolor primaveral.

Y la princesa lloró pétalos de tristeza, deshojando a cada paso su sensibilidad.
Y él los recogió incesante, cubriendo de escamas rojas su debilidad.
Y la esperanza los unió, motivada por el menester de la necesidad.
Y ella lo tomó con la cuenca de sus manos, sonriendo de par en par.

"¿De qué color es el amor?", preguntó él fascinado.
"No lo sé, sólo lo siento", descartó emocionada.
"No, el que lo siente soy yo"

by LuKeTªS! (to Evi)

"I won't live you falling if the moment ever comes"

lunes, 5 de julio de 2010

La invisible relación del ser

"Que no lo diga no significa que no lo piense"

Las palabras de Manuel retumbaron en el pecho de Cristina. Hacían eco en lo hondo de su memoria y, lejos de perderse, le recordaban un pasado con sabor agridulce. Sus ojos ya no estaban enamorados; la observaban con tristeza, poseídos por la nostalgia, alcanzando lo que sus manos no.

Ella se encogió de hombros y movió sus labios sin decir palabra alguna.

Ya estaba todo dicho.

by LuKeTªS!

La panacea del pétalo negro


"Sólo sostén mi mano", dijo la chica de pelo oscuro.
"Sólo sostén mi mano -replicó con mirada perdida- El sostén de mi vida sos vos"

Y se aferró fuerte. Entrelazó sus dedos y abotonó su pecho. Eran libros apretados conjugando el mismo verbo en la misma oración.
Y respiró a través de él. Se alimentó con su néctar y endulzó el vacío que yacía en su corazón.
Y vivió en directo su muerte, cuando el chico que ronroneaba se fue sin decir adiós.

Y vagó perdida. Paseó por la nostalgia y la melaconlía.
Y derramó lágrimas en sueños, porque el pecho le dolía aún dormida.
Y vio desvanecerse su fantasía, oculta en la muchedumbre, alejandose sin razón.

Y creyó perdida su pasión, pero felizmente se equivocó.
La rescató de un letargo amargo y le dio forma. Trazó una línea, quizás dos.
Esbozó la figura humana. Cantó una canción.
Pisoteó sentimientos y se levantó.

Y prometió nunca mirar atrás; hasta que Luzbel la alcanzó...

"Sólo te pido tu corazón", silbó bajo su piel de serpiente
"Sólo te pido tu corazón -exigió vehemente- Ornamenta un cuerpo plagado por la desilusión"

Y la chica de pelo oscuro se lo entregó. Ni siquiera pestañeó.
Luzbel la mordió en el cuello y succionó su vida hasta embriagarse con amor.
Y encontró una piedra que latía... y equivocó su aparición.

Y se retiró engañado; en el juego mismo que él había creado.
Y ella se derrumbó desolada. Ni siquiera el ángel caído la había librado de su pesar.

El chico que era paloma arrulló indignado. Observó todo desde el cielo y petrificó su corazón.
Sus alas se hicieron brazos y al pisar tierra firme se reveló

"Sólo dame tu mano", dijo con ojos color del tiempo, encendidos bajo la puesta del sol.
"Sólo dame tu mano -ofreció con esmero- Levantarte depende de vos"
"¿Por qué ayudas a alguien como yo?", cuestionó ella desorientada.
El chico que era paloma le sonrió

"Porque algún día cambiarás el mundo, sólo que todavía no lo sabes"

(Y finalmente se elevó)

by LuKeTªS! (to Batsu)

Hue Cumelén (lugar de bienestar)


Mis ojos buscaban con esmero, desesperados, recorriendo cada centímetro, cada porción de ese cielo ahumado, poco estrellado, solitario en su lejanía, cercano a la envidia de Dios. Desconsolados, agudizaron su sentido empujados por la esperanza, pero no hallaron más que el velo de una noche que lloraba a cuentagotas, despejando su visión, tratando de encontrar lo mismo que buscaba yo con los pies sobre la tierra. Al rompecabezas nocturno la faltaba la pieza más importante.

La luna había desaparecido.

Como si una caricia borrara el lunar de la mejilla del universo, desprovisto de las consecuencias, asumiendo el control de la oscuridad, sometiendo a una luz que no haría de guía nunca más. Pero cuando las sombras ya no me pertenecían, un destello natural se abrió paso entre ellas, caminando como ninfa, escupiendo placer en su mirada, susurrando palabras en otro dialecto, demostrando un deseo que era pecado en la boca de Adán.

La manzana anhelaba regresar al árbol. Y sólo el hombre la podía ayudar.

Era una fruta cohibida, caída en desgracia, proscripta por su belleza descomunal, padeciendo un sufrimiento similar al terrenal.

"Libérame", ordenó su lengua bífida, tentando mi voracidad, y nos fundimos en un sueño del que no quise despertar. "Abre tus ojos", exigió el eco de una voz perdida, desvaneciéndose como polvo estelar. Y allí estaba, intacta, iluminando mi humanidad.

La luna era llena, hacía al sol ruborizar

(to Cucumelo ^^)

by LuKeTªS!

La cruzada de Dante


La misión se había desviado de su camino, pero el trofeo de guerra debía ser purificado. Fundamentalista -ortodoxo-, hincó los dientes en su presa y utilizó la lengua para mancillar el dolor. Abrió las fauces sedientas de placer y asfixió sus labios deslizándose garganta abajo, explorando los sentidos, sintiéndose animal. Sus manos recorrieron la cintura de ella y jugaron con su pelvis a oscuras, manteniendola cautiva, descubriendo en la carne el precio de la libertad. El acto se repitió incesante, sólo dejaron espacio para tibias bocanadas de aire, alimentados por un frenesí agudo que era pasión.

Y sus cuerpos colapsaron en deseo, enredados, descendiendo al infierno que castiga el pecado, un círculo de almas rotas y sexos alterados.

La sangre inundaba su mente, cada vez más marchita y abstracta, inmersa en Jerusalén, poseída por el horror.

"¿Cómo pudiste hacerlo?", preguntó Beatriz, al tiempo que sentía su anillo pesado y sin valor.
"Fui débil... La guerra me cambió", contestó Dante, con los ojos llenos de adulterio y decepción.

by LuKeTªS!

El puente invisible


El camino es ascendente, ligeramente encorvado hacia el horizonte, dividido en siete
partes de igual valía que conforman a cada paso una salida, un escape a la línea que
atraviezan los no creyentes, hombres de convicciones férreas, convictos de su tenacidad.
Ambicioso, más no avaro, un joven miró al cielo y descubrió la silueta de una mujer
caminando entre las estrellas, sin dirección aparente, sostenida por su fé.

La imagen nubló su vista, le resultaba familiar. "Sólo quiero la verdad", pensó el joven,
materializando un puente de ilusiones con sus ojos, elevandose donde no llegaría jamás.
La atracción era magnética, pero la mujer temía que eso que él veía fuese real.

"¿Y si te pienso qué?", se cuestionó el joven en su interior.
"El arco iris aparece sólo con la lluvia", contestó la mujer ocultando su alegría.
"Entonces rezaré por una tormenta -señaló el joven-, sentido tiene cuando lo cruzas de a dos"


by LuKeTªS!


"El recuerdo de tus labios no mitiga el dolor, mastica una sensibilidad desgastada por el tiempo, corroída en su interior.

Más no deseo besarte y hacer carne mis deseos..."

Requiem


Las puertas conducían por caminos diferentes y el hombre las atravezaba con su mirada.
Se erigían sobre sus propios cimientos, imponentes, enfrentando sus rostros sumidos en
la eternidad, perdidas en lo blanco de un aura inexistente. Apelmazado en su interior se
desplegaba una arquitectura cóncava producto de la depresión que sufría en carne propia,
dejando lugar a un pentagrama pergeñado a corazón abierto, donde los trazos de sangre
se dividían en perfecta forma geométrica, conservando su rojo punzó.

Sin salir de su asombro, el hombre era acechado por una cúpula que se levantaba sobre
sus hombros y descansaba en las extremidades del lugar, sostenida por dedos invertidos
de yemas porosas y piedra caliza.

El paisaje era majestuoso, pero su ansiedad no le permitó saborearlo por más tiempo.

El ojo de la cerradura escondía un destino partido en dos que reconocía el camino
recorrido en partes exactas. A la intemperie -a la deriva-, el hombre se halló a si mismo,
prisionero de sus sentimientos, víctima de sus deseos. Artífice de su propia encrucijada.

A su izquierda, sobre la puerta del ocaso, rezaba una leyenda atemporal:

"Soy la caída del hombre"

En el vértice opuesto, sobre la puerta del alba, el grabado soslayaba como la sombra
espejada por el sol:

"Soy el ascenso del hombre"

No sería la primera vez que se hacía paso al andar, pero sí sería la última.
El azar invitaba a abrirse de par en par y el hombre pendía de su decisión.
Se ubicó en el centro del pentagrama carmesí y cerró sus ojos almendrados,
invocando a su guía en busca del conocimiento. El progreso en su máxima expresión.

Y una voz quebró el silencio.

"A la izquierda yace la reencarnación, una nueva mortalidad. El tesoro de Dios.
A la derecha te espera el saber, las respuestas a todas las interrogantes. El anhelo
eterno".

El hombre abrió los ojos con pereza. Su cuerpo desnudo miraba el ocaso.

"¿Estás seguro? -cuestionó la voz -. Quizá no encuentres la felicidad que tanto deseas"

"Jamás lo sabré hasta no intentarlo", respondió el hombre, que un grano de arena más
tarde rompió en llanto cómo un bebé.

by LuKeTªS!

El sauce llorón


Sus lágrimas flotaban en el cielo, eran burbujas de jabón que coqueteaban con el viento
y se columpiaban sobre un abismo primaveral. Las sostenían manos difusas ocultas en su
propia sombra, desvencijadas por el tiempo, tratando de alcanzar un infinito que se cernía
al final de la última gota. El agua recorría sus entrañas, purificando un suelo magro golpeado
de raíz y arrastrando penas residentes en memoria.

El corazón estaba intacto.
Regresó donde nunca se fue.


by LuKeTªS!

"Es mejor morir en la esperanza que vivir en la desesperación. Dejame ser su libertador" Yunalesca (FF X)

El ilusionista


El sol dilató las pupilas de Isabel. Había llorado demasiado y no le alcanzó la noche.
Era presa de un dolor atemporal.
Víctima de sus miedos, suspiró con dificultad espesa y la imagen de Santiago se mostró primaveral.
Un dejo de tristeza surcaba el rostro de ella. Dibujaba sombras del pasado indelebles en su retina.
"¿Hasta cuando voy a permanecer dormida?", se cuestionó con ira.

Unos brazos cálidos la arroparon llenos de afecto

"¿En qué estás pensando?", preguntó el hombre que despertó a su lado.
"En que te quiero demasiado", contestó Isabel, que cerró los ojos para no observar.

Ahora sólo dormía para soñar.


by LuKeTªS!

"¿Cuánto vale un instante?"

La lujuria de Pandora


No tenía cerrojo pero estaba cerrado; el cofre que guardaba secretos encantados.
Al alcance de todos, lejos de ninguno; la distancia era corta y el sello seguro.
Su piel de madera atesoraba en su vientre las desgracias humanas.
Pecados de un destino tentado por la gula.
Sus presas eran niños que decían llamarse hombres: solo les pertenecían sus nombres.

Y ella jugaba con su caramelo.
Saboreaba una cereza hecha dulce y mataba en cámara lenta.

La plaga tenía forma de mujer.
Oculta en la evidencia, visible para quien la pudiera ver.

by LuKeTªS!

La vergüenza de Argólida


La piel dorada de la bestia rechazaba los azotes de un hombre que era Dios.
Y desviaba flechas de fuego, que incendiaban todo a su alrededor.
Su mano desnuda empuñó el arma, recordando su condición animal,
pero la blandió con fuerza desmedida, invocando su don celestial.

Hijo de Tifón y hermano de la esfinge de Tebas, los ojos del monstruo ardían de exitación.
Sus colmillos se hundían en la carne del héroe, saboreando un rojo carmesí que era pasión.
"Será lo último que beberás en vida", profetizó su redentor.
Y Heracles indujo su brazo en las fauces... y estranguló su hambre con dolor.

El león de Nemea yacía sobre sus hombros.
Aún lo protegía sin vida, con la piel llena de vigor.


by LuKeTªS!

Yunzabito


Cerró los ojos y lo vio: un bosque azul y negro escondido en la ilusión.
Se entregó a un mundo mágico rodeado de misterio y de pasión.
Y persiguío sombras traviesas, en una noche que nunca cayó.
La lluvia era incesante, confundía lágrimas y resquemor.
Pero el arco iris era constante, un prisma de ficción.

"Es el fin del universo -pensó-, y del bosquejo de mi vida tal y cómo la conocía"

El Ragnarok había llegado.
No había tiempo para duendes y cofres encantados


by LuKeTªS!

La piedra dulce


El hombre caminó sobre las brasas; apoyó sus pies con firmeza y saboreó el fuego.
"Irónico -pensó-, quema más el hielo"
Escudó sus sentimientos y el dolor se volvió ajeno.
Su carne se hacía cenizas y él lo disfrutaba.
Pocos tenían el placer de inhalar su propia sangre evaporada...

El camino era sinuoso, enmarañado en línea recta. Un galimatías repleto de poder.
El hombre se quitó el yelmo y alzó una mirada altiva, despreciando a todos a su alrededor.
Pero ella miró a través de su arrogancia y le observó con esplendor.

Habían compartido el mismo dolor.

Y el hombre cayó sin perder el equilibrio: los ojos de ella lo empujaron al abismo
Entonces llevó su mano al pecho

Afligido
Vulnerable
Incomprendido

Ella había llegado donde su coraza no.
"Irónico", pensó.
Su corazón quemaba más que el hielo.


by LuKeTªS!

"El humano es el único animal que se tropieza dos veces con la misma piedra...
que dulce debe ser esa piedra entonces..."

El club de las almas perdidas


La silla rechinaba avergonzada. Se retorcía de dolor sobre su propio eje, descansando un cuerpo vacío que crujía por las humedades. Sentía escalofríos que subian por sus grietas y cubrían sus extremidades, causando insensible placer. El aire sabía a ron y nuez moscada, viciando un ambiente inmerso en el olvido. Los rostros circulaban y se esfumaban. Lo único que perduraba eran sus tristes miradas.

Decepcionadas,
desoladas,
corroídas por un sentimiento de culpa más grande que el amor.

Y las calaveras chillaban. Observaban sin ojos las vidas robadas de personas destinadas a morir. Y reían a carcajadas. Reían y lloraban; atrapadas en un limbo del que jamás iban a escapar, un ataúd abierto y sin enterrar, presas del horror.

La silla se reclinaba. El cuerpo vacío que la alimentaba era peso muerto a sus espaldas. Pero la puerta chirrió; lanzó un gemido contenido y se abrió dando paso a un viento desgarrador. El cuerpo se evaporó como castillo de arena en medio del desierto, sin dejar rastros de su aparición.

Un nuevo rostro se había unido al club.
Su mirada lo confirmaba.

by LuKeTªS!

Cosmonauta


Takaki miraba el cielo. Sentía que todo lo que abarcaban sus ojos le pertenecía.
Su cuerpo danzaba salpicado de estrellas, expuesto a su propia constelación.
Y la estrella roja refulgía incesante, quemando las brasas de su corazón.
"¿Cuándo comencé a escribir mensajes que nunca envío?", se cuestionó obnubilado.
Bajó del cielo y también la mirada, Kanae aún estaba a su lado, observando la puesta del sol.
Era dueño de un todo que era nada, esperando vender su alma al mejor postor.
Ella le devolvió una sonrisa y él finalmente comprendió.

"Estoy en los campos elíseos, pero mi castigo sos vos"

Kanae miraba a Takaki. Sentía que su mundo se desmoronaba.
Se resumía a un par de ojos perdidos que buscaban algo más allá del horizonte.
Nostálgicos, inalcanzables, vagando sin razón.
Por cada casillero que avanzaba, en realidad retrocedía dos.
"¿A qué velocidad debo vivir para volver a verte?", se cuestionó con dolor.
Entonces se aferró al césped y alzó la mirada. Había tomado una decisión.

"Estoy en los campos elíseos, pero mi castigo sos vos"

Y Kanae le devolvió una sonrisa, cómo síntoma de redención.

by LuKeTªS!

Corazonada


"Dejate llevar", aconsejó la intérprete de corazones ajenos, que más sabía por vieja que por intérprete
"No sé dónde llegar", contesté angustiado, maquillando el dolor con una sonrisa, respirando agobiado

Y cumplí sus deseos

Resignado
Esperanzado
Esperando por una señal

Miré al cielo plagado de estrellas y comprendí el vacío de mi corazón

No hizo falta un cometa
Mi lugar eras vos

by LuKeTªS!

Meant to be


I have no love
You have no heart
Can you hear our suffering?

I won't let you fall into the darkness
I want to see you one more time, shining like a star
Are you still my guiding light, don't ya?

I'm chasing shadows... but who can blame me to dream on?

by LuKeTªS

"...You were so beautiful to look upon
I can see the light in your smile
Your eyes were the windows, into your soul
Your body was heavenly, just like the sky..." (Tears in a vial, Megadeth)

Minos, legado y desgracia


El hijo bastardo de Pasífae era huésped en su propia casa. El palacio de Cnosos, pergeñado por el artífice Dédalo, aislaba su cuerpo humano del instinto animal. Semejante a un centinela cretense, la bestia aguardaba impaciente los catorce jovenes que desembarcaban en la isla para saciar su apetito voraz. Un tributo ateniense con (verdadera) forma humana.

El hijo de Poseidón fue su invitado de honor. Ingresó en el laberinto acompañado por un puñado de hombres de igual valía y arremetió hasta las entrañas de la casa de Asterión. Llegó al centro y también llegó al corazón. Quitó una vida y a la vez dos. Y volvió sobre sus pisadas; hasta que sus manos bañadas en sangre al fin vieron la luz...

La hija del rey sólo llegó a la puerta. Ni siquiera golpeó. Le entregó un hilo delgado a Teseo y suspiró sin razón. "Deja que sea tus ojos en la oscuridad", arguyó con vehemencia. Y las lágrimas brotaron de los suyos, con un dejo de esperanza para los dos.

Se reveló con dolor agudo la noche de su redención. El minotauro indagó sus emociones, apiñadas en su corazón, y encontró lo que buscaba y evadía a la vez: Ariadna.

Había muerto sin conocer el amor.

by LuKeTªS!

Vestigios


Sos de la raza que hace llorar al hombre,
sin importar credo o religión
Ultrajás a mansalva el músculo benefactor
abriendo sus heridas, exponiéndolas a su creación

Y yo me dejo, hechizado
Evocándote, obnubilado
Muriendo sin razón
Razonando tu prosa.
Deseando el amargo dolor
(Vivir es amar)

No te conozco, pero ya te extraño

Tus palabras inundan resquicios de sangre
donde yace mi corazón.

Y tu verbo se hace carne,
en los sueños de la ilusión.

by LuKeTªS!

La desdicha del centrofóbal (el gol definitivo)


Lucas era un goleador de raza. De esos que inflan redes con una contundencia implacable. Certero. Siempre atento. Un habitante del área 18. Todo lo que tocaba inexorablemente lo transformaba en un grito y un festejo... hasta que un día su mundo se desmoronó. Fue en el año '98, cuando encaró a la portería tras salir airoso entre dos centrales de carrocería lenta pero letal, que vió al arquero y, por primera vez en su vida, no tuvo sangre fría para definir. Todo transcurrió en 30 segundos, pero para Lucas fue una eternidad. Se quedó tieso, inmóvil frente a miles de espectadores, observando los movimientos del portero, que acomodaba su pelo por detrás de su oreja y nunca salió a achicar. Absorto, Lucas sintió que le escaseaba el aire en sus pulmones y la taquicardía no lo dejaban pensar con claridad. El silbato sonó con indiferencia y a Lucas lo invadió una marea de sentimientos contritos. Era presa de su indecisión. Tiempo después supo que la arquera se llamaba Yanina.

Pensó en dejar el fútbol, pero lo tomó como un aprendizaje para la próxima jugada. La portera pelirroja fue una cicatriz que nunca pudo curar, pero a la que logró acostumbrarse. Así fue que dos años más tarde, con una confianza renovada, volvió a tener un mano a mano. "Es gol seguro -le aconsejaron sus compañeros-, siempre descubre el primer palo". Lucas estudió sus posibilidades para no cometer el pecado anterior, inhaló una bocanda de aire y definió con más dirección que fuerza, queriendo asegurarse que la pelota ingrese quirúrgicamente por el bendito primer palo. Pero Valeria despejó al córner con llamativa facilidad. Lucas había caído en su trampa: se había dejado seducir por la tentación de la victoria y pagó caro el precio de la derrota.

Un año más tarde, Eugenia le envió una carta que rezaba: "si hay un penal, me tiro a la izquierda". Lucas consultó si estaba bien que pateara a la derecha o era un acto desleal, pero sus compañeros de equipo lo apoyaron con firmeza ("¿quien mejor que vos para patear a la derecha?"). El partido fue reñido, pero ya en tiempo de descuento, Lucas se desplomó en el área víctima de un defensor envidioso y caminó marcha atrás los doce pasos que lo separaban de la pena máxima. Esta vez, pateó a la derecha con más potencia que dirección, pero Eugenia se estiró arrepentida y, con un manotazo de ahogado, frustró el grito de gol. Para colmo de males, cuando volvieron al vestuario, los compañeros le recriminaron por su manera de patear. Indignado con la traición de sus pares, Lucas se buscó otro club.

Ya en el 2008, con la experiencia de dolores lejanos a cuestas y un dejo amargo en la garganta, Lucas se sintió atraído por un duelo que se vaticinaba prometedor: quebrarle la racha de invicto a Verónica, una arquera que desarmaba a sus rivales a pura sonrisa. Lucas no se dejó llevar y repasó metódicamente cada uno de sus errores.


"Nada me asegura el gol", pensó evocando a Valeria.

"Si hay un penal, voy a patear donde me indique el corazón", anheló por Eugenia.

"Pero lo más importante es que le pegue a la pelota con determinación", suspiró por Yanina.


Sólo entonces Lucas se sintió preparado. Se encaminó envalentonado por sus convicciones y se enfrentó a Verónica sin un atisbo de duda en su rostro. Realizó una finta para estudiar la respuesta de la arquera y cuando finalmente la superó en carrera remató con dirección y fuerza. La pelota se encaminaba hacia la línea de cal con una fe ciega, pero la suerte le fue esquiva: el viento azotó con fiereza y desvió el disparo hasta que el balón se estrelló contra el poste. Verónica quiso intercambiar su buzo tras el partido, pero nunca logró encontrar a Lucas.

"¿En qué fallé?", se preguntó el delantero centro una y otra vez. Pero por más vueltas que le dio al asunto no encontró motivos para dormir tranquilo aquella vez. Cansado de la voz de su consciencia, Lucas le echó la culpa al azar.

Finalmente, Lucas dejó de pensar. Adoptó una postura menos egoísta en la busqueda de su satisfacción personal y enfocó su juego para el bien del equipo. Había madurado como jugador. Así fue que una tarde, mientras ensayaba con su propia sombra, Laura lo desafió a un mano a mano. Lucas aceptó sorprendido y encaró al arco bajó el hostigamiento del sol. Hundió su pie derecho en la pelota y alzó la vista para ver el vuelo del balón.

"Sólo tenía que picarla", pensó nostálgico.

Y llenó su boca de gol.


by LuKeTªS!

La creciente del Nilo


Las cámaras fotográficas parpadeaban en la oscuridad. Centelleaban como estrellas terrenales, espejando al cielo que acaecía sobre el valle de Gizeh, quizás el único testigo de una noche serena. Unos veinte kilómetros al sudoeste reposaba El Cairo, una metrópolis dormida, sumida en penumbras, desapercibida. Una postal egipcia del siglo XXI, lejos de guerras civiles entre otomanos, mamelucos y mercenarios albaneses. Inmersa en el Islam. Lejos, también, del lugar de los hechos.
Una figura desgarbada se extendía detrás de una mezquita. El cuerpo parecía retorcerse sobre su eje, como sufriendo el peso de los pecados cometidos en vida, oculto en las sombras, esperando el ascenso de Ra por el este. Un error muy común, ya que debido al eje de rotación de la tierra y al movimiento de traslación de la misma alrededor del sol, esto sólo ocurría dos veces al año: los días equinoccios. Lo que no había fallado era su misión. La había completado con una frialdad absoluta y en un límite de tiempo envidiable. No en vano lo llamaban el Restaurador.
Sus ojos escupían fuego y refulgían en la concreción de su tarea. Se sentía bendecido por Alá. Se apoyó sobre su rodilla para reincorporarse y arrastró sus pies en dirección al norte. “El tiempo se agota”, pensó en dialecto árabe, mientras relamía su morbo de placer infinito. El sicario se humedeció los labios con la lengua y observó el desfile de uniformados, ornamentado de luces rojas y azules, teñido por rostros de preocupación. Llevó su mano a la entrepierna y empuñó el mango del arma homicida. Las yemas de sus dedos acariciaban la muerte, pero estaba inapetente.
Su sed de sangre había sido saciada.

by LuKeTªS!

Jugarreta


Mariposa de terciopelo
Te esfumas como bruma en el aire comprimido que habita el firmamento
Te ocultas en las nubes que asfixian sentimientos
Y renaces con la lluvia que purifica el corazón del hombre

Putrefacto
Corrompido
Sucio en su propia soledad

Despliega tus alas; emprende vuelo
Planea hacia el sol de la libertad
Alimentate con la esperanza, reprime el deseo carnal

En otros tiempos, en otra era
un tifón has de crear

by LuKeTªS

"¿Yo morí en titán hace mucho tiempo?
¿Este mundo solo es el sueño que las mariposas están mostrándome?
¿son parte del sueño?
¿o son mariposas verdaderas y el titán es solo una pesadilla de la que no puedo despertar?
No sé qué es…" (Cowboy Bebop - Knocking on heaven's door)

Paseo por el olvido


Cernida sobre tu sombra estabas
enhebrando los hilos de tu destino
acobijada por los brazos del Nilo
inaugurando a despecho tu soledad

No te rindas
No desistas

Mi alma bravía te espera
En el tártaro, del otro lado

Aferrado a la luz de tu corazón

LuKeTªS!

Tesoro del cielo


Tus pupilas se dilatan cuando decís la verdad.
Apuntan y ejecutan. Nunca fallan, menos especulan.
Tu mirada esquiva mis ojos cuando estás perdida.
Busca y encuentra. Indaga dormida.

Tu gracia se desvanece con la injusticia,
pero emerge con la equidad de tu palabra.
Exponés tus miedos y debilidades,
fortaleciendo tu alma, alimentando tu ser.

Soy la fotografía de tus ojos,
pero el paisaje sos vos.

Y orgulloso estoy de saber lo que sos.

by LuKeTªS (to Eli, hasta el infinito punto rojo, always)

"Cuando te duele mirar hacia atrás y te da miedo mirar adelante, mira hacia la izquierda o la derecha y allí estaré, a tu lado" (Anónimo)

El placer del Edén


El café aún estaba tibio
Su aroma despertó mis sentidos, pero no logró exiliar su fragancia
El perfume de su piel apuntaba a mi corazón

Triste,
solitario,
vulnerable

Ella mojó sus labios y lanzó una mirada sabrosa
"No puedo leer la borra de tu mente", pensé resignado

Ella me escrutó con sus ojos y retorció la herida que yacía en mi alma

-"No te encuentro, estás perdido", razonó sin vacilar.
-"Sí -respondí desconsolado-, estoy perdidamente enamorado de vos".

LuKeTªS!

Jaque pastor


Estrella de un abismo sin fondo y convicciones profundas.
Su languida figura vino para arrastrarme junto con su sombra.

"Lleva contigo una moneda para que Caronte transporte tu alma del otro lado del río", aconsejó en penumbras.

(Sólo era un número en su lista de pasajeros)

"¿Y tú quién eres?", pregunté sin aliento.
"En tu mundo me conocen como Abaddon", respondió.

Sicario por naturaleza, el ángel de la muerte descubrió su rostro.

Era ella,
sos vos,
sería la próxima.

Ella, vos y aquella leyeron mis labios dormidos.
Y respondieron la pregunta que hacía eco en mi mente y negaba con fervor.

"Sí, estás enamorado"

Finalmente sucedió.

LuKeTªS!

"Y el viento sopla a través de mi corazón,
estremeciendome una última vez"

Flor de Narciso


Hija de la vanidad y la arrogancia
la luna baña tu cuerpo con timidez
vanagloriando al paisaje que rodean tus ojos
presumiendo con fervor tu petulancia.

Belleza ninfa, pensamiento impuro
Tu soberbia jactancia desata al futuro
Tu mirada altiva destruye sueños
desgarrando a sus víctimas en sus propios deseos

Tu beso es pecado, tus labios la muerte
despojás de su vida al hombre inocente
Tus manos cubiertas, de sangre invisible
se preguntan con saña si sos resistible

"Yo no soy, alguien es en mí", justificaste en vano
Sabido es que te amás demasiado.

LuKeTªS! (to Dibi)

"Dios ha creado las noches que se arman de sueños y las formas del espejo para que
el hombre sienta que es reflejo y vanidad", Jorge Luis Borges.

El vuelo de Ícaro


Creí verte de nuevo en otros ojos...
Espejaste tu mirada y tomaste mi alma. Sos injusta, lo sabés.
La mente es perversa y juega en soledad.
Siempre te soñé despierto, porque para sentirme vivo hacía falta pensarte, esbozar una imagen tuya en tiempo y espacio.
Sos un ángel caído que teme devolver su iris color cielo al firmamento natal.

Si vuelas muy bajo, tus alas se mojarán
Si vuelas muy alto, tus alas se derretirán
Ya pasaron diez años, ¿cuánto tiempo vas a aguantar?

by LuKeTªS!

El gran titiritero


Juega y se divierte. Inflinge dolor y genera placer.
Catapulta la imaginación hacia tierras inhóspitas, pero habitadas.
Inventa escenarios y personas. Acumula.
Los mundos se entrelazan, interactúan.
Todos gritan; nadie calla.
Viven en una celda sin rejas ni custodios. La ventana está abierta.
Todo entra; nada sale

Salvo él

Se escabulle entre pensamientos, vagando hasta filtrarse en el nexo de las ideas y la realidad.
El troyano más peligroso de todos los tiempos.
No tiene ancestros ni descendencia.
Existe porque existimos. ¿Se extinguirá si morimos?

Fantasía pura y demencial.
El invento atroz del gran titiritero.

La mente no lamenta, sólo ejecuta.
Y siempre pierde el corazón. La marioneta de nuestros sentimientos.

by ŁũĶęŦąŜ!

La sombra de la muerte enamorada


No recuerdo la hora, pero sé que todo se produjo cuando el tiempo se detuvo; como si el inmenso reloj de arena que rige la vida de las personas se humedeciera para inmortalizar momentos de gracia o -como finalmente sucedió- para perpetuar a un pobre desgraciado con la desdicha del desamor. No recuerdo la felicidad, sólo recuerdo el dolor.

Ingenuo fui al pensar que únicamente me preocupaban las certezas de mi futuro incierto; quizá por eso fui castigado con una bendición. ¿Quién diría que peor que la muerte sería enamorarse? Resulta paradójico, pero la muerte y el amor van de la mano, estrechados mediante un vínculo que roza con lo cínico. A esto, yo lo llamo relación.

Cuando la vi me dijo todo sin mencionar una sola palabra. Me sumergí en su figura perdido por el encanto de su aroma y me escurrí entre sus dedos respirando su vida como el viento. Aquella porción de mundo con silueta de ángel significaba más que mi propia existencia. Aquel día me enamoré del amor.

Mi sueño de reciprocidad duró poco. Su pelo desenvainó una espada ante mi ser inmóvil, sus ojos la blandieron con la inconsciencia de sus consecuencias y su sonrisa, acechada por la comisura de sus celosos labios, asestó un golpe certero al corazón. Mi cuerpo yacía de pie.

Camino sin vida como las almas del tártaro, sintiendo sin tacto su calidez terrenal; hablo sin voz escuchando su risa, buscando ecos que la hagan recordar. Y espero desesperado, pero no desesperanzado, encontrarla una vez más.

by ŁũĶęŦąŜ!

Abatido


La música sonaba de fondo, desatendida, abandonada, perdida en su presencia. Los cuerpos tendidos sobre el sofá: ella insistía en hablar y yo deseaba no quedarme sin palabras ni aliento.

Delicadamente -cómo si no-, ella se recostó y acomodó su cabeza mirando al cielo. Yo necesitaba atragantar las lágrimas y confesarme; inhalar coraje y exhalar temor. Respirar como antes de conocerla.

Y la miré deshecho...

Recorrí su rostro con mis ojos lluviosos y agaché la cabeza en busca de redención. Era demasiado para merecerla.

Ella se volvió hacia mí sorprendida, con mirada soñolienta y mortal ingenuidad.

-¿Lucas? ¿Te sentís bien? Te tiemblan las manos-, preguntaron sus labios.

-Sos tan hermosa que duele-, dije. Y las palabras golpearon en mi pecho.

by LuKeTªS!

Sobredosis de vos


Las flores caían sobre su rostro.

Llovían matices del arco iris, decorando un paisaje destinado a la intimidad.
El rojo carmesí encendía pasiones; el verde olivo las amortiguaba.
Ellos entrelazaron miradas y desnudaron sus almas. A merced del amor.
El viento los apretó con fuerzas. Eran azotados por su corazón.

"Nos rodean todos los colores, pero sólo te quiero a vos"

Entonces Violeta estrechó sus labios... y se entregó a la perdición.

by ŁũĶęŦąŜ! (to Vaiolet)

Beso de papel


Las flores caían sobre su rostro.

Llovían matices del arco iris, decorando un paisaje destinado a la intimidad.
El rojo carmesí encendía pasiones; el verde olivo las amortiguaba.
Ellos entrelazaron miradas y desnudaron sus almas. A merced del amor.
El viento los apretó con fuerzas. Eran azotados por su corazón.

"Nos rodean todos los colores, pero sólo te quiero a vos"

Entonces Violeta estrechó sus labios... y se entregó a la perdición.

by ŁũĶęŦąŜ! (to Vaiolet)

Si supieras


Ojos que miran, pero no ven. Corazón que palpita, pero no siente.
Estás del otro lado de un espejo que sólo refleja mi tristeza.
Labios que hablan, pero no dicen. Sonrisa que fluye, pero no brilla.
Estás del otro lado de un espejo que sólo refleja mis deseos.

Si tus ojos vieran
tu corazón sintiera
tus labios dijeran
y tu sonrisa brillara

Ya me bastaría

Porque no quiero esclavizarte, anhelo tu felicidad.

by ŁũĶęŦąŜ!

Tren de ilusiones


Abriste la puerta y te mostraste. Me dejaste pasar y me dejé llevar.

Me devolviste una sonrisa sin pedir nada a cambio.
Retornando mi sonrisa perdida en soledad.

Subí al tren plagado de ilusiones, con la ilusión de encontrarte una vez más.

Sos mi ahora y te quiero porque sos. Con el dolor que implica soñar lo que será.

¿Aceleraste tu marcha y me dejaste atrás, o adelanté mi reloj buscando eso que quería encontrar?

Podés dañar de muerte sin siquiera lastimar.
Podés manipular sentimientos sólo con tu palabra.
Prometeme que nunca vas a descarrilar.

Amatista de mis pensamientos.


by LuKeTªS!

Y la lluvia lloró por nosotros...


No duele, pero si doliera no me importa
No siento, pero si sintiera no me importa
No lo lamento, porque lamentablemente fue tu culpa.

Vos deberías lamentarlo y no lo hacés.

Por eso sentís y te duele (Mi bendición es tu castigo)

Me amás demasiado y yo tan poco.

Tu debilidad me fortalece. Y no me importa lastimarte.
Estás para quererme y yo para obedecerte.

No hay salida, no hay escape.

En lo único que tenes razón es en que yo pierdo (Tu legado es mi castigo)


Aborrezco tener la misma sangre que vos.


Soy el portador de tu apellido.
Y también de tu desilusión.

by LuKeTªS!

Plutoniana


Fruto prohibido, esperanza cohibida,
destripaz a conciencia sin lugar al lamento.
Mente perversa, pensamiento inocente,
dañas con palabras que hieren al tiempo.

Cuerpo de angel, recipiente diabólico,
Tus alas marchitas desafían al viento.
Sonrisa perfecta, labios celosos,
tu boca mojada embriaga al más tonto.

No intentes recuperarme, me encuentro dormido,
soñando despierto a encontrar mis sentidos.

Vida,
muerte
dolor y
placer

Tus ojos trascienden el universo. Amor plutónico.

by LuKeTªS! (to Lara)

The inner man


Their marriage was a perfect union of trust
and understanding.

They shared everything – except his desk drawer which, through the years, remained locked.

One day, curiosity overcame her. Prised open, there was... nothing.

"But why?", she asked, confused and ashamed.

"I needed a space of my
own", he replied sadly.

by Christine M. Banks



Claudia: "What would you say?"

LuKeTªS!: "If I were he, I'd said that inside that desk drawer was lying my trust... and now it's broken..."

La tragedia que no fue


Si avanzo es mi culpa (y se la echo al tiempo)
Si retrocedo es mi culpa (y se la echo al miedo)
Si no actúo es mi culpa (y me culparía no haber avanzado ni retrocedido)

¿Por qué tanta culpa me dá saber lo culpable que puedo llegar a ser?

Porque nunca es tarde para amar(te), pero es temprano para querer(te).



"Hay dos tragedias en la vida. Una es perder lo que tu corazón quiere. La otra es obtenerlo", George Bernard Shaw.

by LuKeTªS! (prisionero de sus sentimientos)

Hombre de ciencia, hombre de fe


La sala estaba llena como riña de gallos.

"El cuerpo humano está compuesto por 35 litros de agua, 20 kilogramos de carbono, 4 de amoníaco, 1,5 de lima, 800 gramos de fósforo, 250 de sal, 100 de nitrato, 80 de sulfuro, 7,5 de fluoruro, 5 de hierro, 3 de silicio y otros 15 elementos más", manifestó el alquimista con lenguaje gramatical.

"Cómo explica, entonces, los 21 gramos que se esfuman de un cuerpo al morir?", espetó el obispo con solvencia. "O acaso no es la experiencia más cercana de conocer al alma que tenemos?", agregó.

La sala enmudeció.

"Es cierto que la ciencia no puede satisfacer todas las preguntas del Señor, pero sólo es cuestión de tiempo", esgrimió el alqumista con un dejo de esperanza.

El representante de Dios sonrió. Presumía que el jaque era inminente.

"Hasta ud. mantiene fé en lo que predica como argumento, paradójico, no?", increpó con la ironía a cuestas.

La corte levantó sesión. El presidente de la junta estaba preparado para dar su veredicto.

"Quizás Dios exista, quizás no; quizás la alquimia pueda ser exacta, quizás no. ¿Desde qué lugar nos proponemos juzgar la perfección de lo que nos rodea, sea ciencia o fé, cuando nosotros mismos como seres humanos somos imperfectos por naturaleza?", resolvió sin vacilar.



"La sociedad es una bola enmascarada, donde todo el mundo esconde su verdadera personalidad. Y la revela escondiendose" (Ralph Waldo Emerson)

by LuKeTªS!

Hechizo de luna


Creída marchita sos flor,
porque el dolor te trajo una sonrisa agridulce,
pero besás con sabor a caramelo.
Y eso basta para florecer mi corazón

Sangre oscura,
tautológica matiz de mis pensamientos,
Sé dónde te escondes,
acobijada bajo tu piel de avellanas,
pero no cómo encontrarte



"Escapo de un lugar donde no huyo
porque es posible soñar otro tiempo"

by LuKeTªS!