
El sol dilató las pupilas de Isabel. Había llorado demasiado y no le alcanzó la noche.
Era presa de un dolor atemporal.
Víctima de sus miedos, suspiró con dificultad espesa y la imagen de Santiago se mostró primaveral.
Un dejo de tristeza surcaba el rostro de ella. Dibujaba sombras del pasado indelebles en su retina.
"¿Hasta cuando voy a permanecer dormida?", se cuestionó con ira.
Unos brazos cálidos la arroparon llenos de afecto
"¿En qué estás pensando?", preguntó el hombre que despertó a su lado.
"En que te quiero demasiado", contestó Isabel, que cerró los ojos para no observar.
Ahora sólo dormía para soñar.
by LuKeTªS!
"¿Cuánto vale un instante?"

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